Es el escenario con más carga emocional que existe, y también aquel en el que una frase equivocada causa más daño legal. La disciplina: hablas del proceso, nunca de la persona.
Haz capturas de todo, involucra a tu abogado si existe la mínima posibilidad de que haya derechos legales en juego y dale a tu equipo una sola regla: nadie comenta, salvo el vocero designado.
Todavía no digas nada en público. Nada de lo que publiques en los próximos 15 minutos va a arreglar esto, pero una sola frase equivocada se queda para siempre. Después:
Si hay derechos legales de por medio, normalmente la ruta es primero tu abogado; si no, toca Reconocer de forma acotada: “Nos tomamos esto en serio, hay una revisión formal en curso y los asuntos del personal los tratamos en privado”. Nunca los detalles. Nunca la persona.
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Otros escenarios:
Una reseña negativa se está haciendo viralUn periodista quiere tu postura para mañanaFalla o caída del servicioCometiste un error en públicoUn conflicto entre socios se está haciendo públicoAnunciar despidos por la IA
Orientación educativa, no asesoría legal. Si están en juego la seguridad, el dinero, datos o derechos legales, consulta a un abogado calificado antes de hacer cualquier declaración pública.